jueves, 10 de noviembre de 2011

Día 45: Responsabilidades

Me conseguí un pequeño trabajo por unos días para transcribir unos documentos con un familiar que no quiere ser identificado, porque no le gusta aparecer en Internet, lo que me mantiene ocupada y me permite juntar un poco de plata para cuando vuelva a Concepción.

Al principio, me costó empezar, daba muchas vueltas, no tenía ganas. Tengo resistencia a las responsabilidades, las siento como un peso, una carga pesada. Me gusta mi tiempo libre y no tener horario fijo, pero eso también me limita, por ejemplo, para encontrar un trabajo a tiempo completo. Al final, terminé las transcripciones, aunque me hubiese gustado hacerlo disfrutando, no como una obligación.


Cuando esté en la I, tendré que hacer trabajo voluntario por 3 horas al día, el que consistirá, en gran medida, en trabajos domésticos. No me hace mucha gracia, pero siento que me va servir para poder atravesar toda esa energía densa asociada a las responsabilidades. Porque como dice Isha, "cuando eres feliz limpiando un baño, tienes libertad", porque "no importa lo que estés haciendo, sino lo que estás siendo". Y no podría explicar con palabras cuánto quiero llegar a ese punto.


Día 44: Vacío

"Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes".
Lao-tsé

Hoy me llegó un correo avisándome la cancelación de mi cuenta de Adsense. Habían detectado muchos clics inválidos, creo que con eso se referían a que muchos de mis amigos de facebook pinchaban las publicidades, igual estaba dentro el contrato, pero me dio pena. Siento que las cosas, si bien están avanzando, no están fluyendo como me gustaría. Me quedaron debiendo como 300 dólares de un trabajo que hice hace tiempo, todavía no me responden y estoy esperando esa plata para comprar mi pasaje. De un negocio que tenía una señora quedó sin pagarme unas cosas y otra quedó de devolverme un collar y todavía no lo hace, siendo que he ido varias veces a su trabajo. No sé, veo que está todo mal, ahí me doy cuenta que es tiempo de parar, porque me estoy enfocando en todo lo negativo.

Me siento sola, extraño a mis papás, también siento mucho apego por un amigo, todo eso me duele, voy hacia dentro y percibo como un vacío interno. Me pongo a unificar, en eso me llama mi papá para saludarme. Cuando cuelga me dan ganas de llorar, así que me quedo sintiendo eso. Llamo a mi mamá, pero no me contesta, así que no me queda más que seguir unificando, esperando ir llenando ese vacío con las facetas. Lo bueno, es que me va dando resultado. 

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Día 43: Camino sin retorno

El otro día, una amiga que también va a ir a los 6 meses me contaba que de repente no sabía porqué quería tanto hacer este programa si ella ya se sentía feliz y disfrutaba plenamente cada día. Lo que pasa es que la conciencia siempre quiere más conciencia, es inevitable, mientras más conciente es la persona, esto se hace más evidente, como un pozo sin fondo. Yo le contaba que a veces tenía miedo de que llegara un día en que ya no quisiera nada más, que todo lo demás me pareciera vacío y eso me frenaba un poco. Ya no, sólo voy a ir paso a paso, sin preocuparme de lo que venga más adelante y lo que sea, lo abrazaré. Sólo sé que es en vano tratar de ir en contra de lo que me dice el corazón.

Me viene a la mente algo que leí en uno de los libros de Isha, en el que decía parafraseando a la película Matrix: "Te tomaste la pastilla roja, ya no hay vuelta atrás". Y es verdad, no se puede volver a la inconciencia, aunque a veces, erróneamente, uno siente que sería mucho más fácil si así fuera.


"Quieres eso, porque eres eso".
Alejandro Jodorowsky.

martes, 8 de noviembre de 2011

Día 42: Disfrutar el momento

"El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene".
Ralph Waldo Emerson


Fui a almorzar al departamento de mi hermana, pero no la encontré, ya que andaba trabajando. Pasé el rato entreteniendo a mis sobrinas. La menor, que todavía no tiene un año, me dio bastante trabajo, porque quería estar en brazos y si no, llorraba. Me divertí bastante en este papel de tía, hasta que mi hermana volvió como a las 5 de la tarde.

Después, me junté con una amiga que vino a Santiago por el día y la invité a comer crepres. Siempre ando midiendo lo que gasto, pero hoy no me importó, sólo disfruté la compañía y la comida, a ver si de paso también me llega la abundancia. Y pensaba: "esto no lo voy a poder hacer por mucho tiempo, mientras esté en la I", así que a aprovechar cada minuto simplemente, ya que en este momento, está todo bien.

Día 41: Problemas

Hoy miré mi mail y me avisaban que la transferencia de mi abono todavía no había llegado, me dio estrés, porque cuando hice el trámite estoy segura que no me entregaron copia de la operación. Además que ahora estoy en Santiago, así que se me complica aún más. Me vino toda la pena y me puse a llorar. Después me tranquilicé, pensé la faceta y vi que en realidad no estaba pasando nada, sólo tengo que esperar y confiar en que sólo se ha demorado y se solucionará.

Después le conté a mi hermana y se enojó porque me habían prestado esa plata, me dijo que me aprovechaba de otras personas y que no estaba actuando bien. Por más que explico que es sólo un préstamo siento que no me entienden, no tengo intención de robarle a nadie. Además que mi mamá está empeñada en que vaya al siquiatra, porque, según ella, no estoy bien.

Estoy escribiendo y me llega un mail de la I, me dicen que es normal que demoren un poco más las transferencias, me tranquiliza un poco, pero me doy cuenta que tengo estrés, por eso estoy creando todas estas situaciones afuera que me reflejan lo que hay en este momento en mi interior.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Día 40: Dejar ir lo viejo

"Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga".
 Mahatma Gandhi

 Hoy pensaba viajar a Santiago, pero al final lo postergué, ya que había quedado de hacerle algunos favores a unas amigas y me atrasé. Decidí viajar mañana a primera hora, por lo que aproveché lo que me quedaba del día para unificar y después empecé a sacar algunas cosas mías para regalar.

Lo que pasa es que tengo muchas cosas que no uso, sobre todo ropa y recuerdos y ya había decidido hacerlo hace días, pero lo había estado evitando. No tiene sentido que las siga acumulando, sobre todo si me voy a ir por tanto tiempo, además que puede haber otras personas que les saquen más provecho que yo. Así le doy espacio a todo lo nuevo que quiero que venga hacia mí.

Día 39: Contracción

Me siento contraída, después de esa gran expansión que tuve en el intensivo de Santiago no he tenido la misma claridad. Incluso me han pasado cosas buenas, vendí mi máquina de ejercicios y mi bicicleta, lo que me indica que todo continúa fluyendo, pero aún así, no me siento plena. Sé que es parte del proceso, expansión y contracción; la contracción forma parte de la expansión, no hay una sin la otra, hasta que no logre estabilizar mi conciencia, por lo tanto, también debo aceptarla con alegría.

Agregué este video de Jim Carrey, porque cuando lo vi, me pareció que graficaba muy bien este camino, al decir: "Es como un paseo sobre una ola, a veces estoy arriba, a veces estoy abajo, pero al menos sé dónde quiero llegar".  Es precisamente como me siento en este momento.