miércoles, 2 de abril de 2014

Ordenando los lápices

Sin duda muchos habrán escuchado acerca del Trastorno obsesivo compulsivo, llamado comúnmente TOC. Éste se caracteriza por pensamientos recurrentes y conductas repetitivas dirigidas a reducir la ansiedad asociada. En cierta ocasión, escuché de un caso en el que una persona que sufría este trastorno sentía la necesidad compulsiva de ordenar sus lápices, alineándolos según su tamaño encima de su escritorio.



Viéndolo desde afuera estas conductas se revelan carentes de cualquier sentido, pero para la persona que lo padece, verificar o no el comportamiento compulsivo implica una diferencia entre evitar o no la ansiedad asociada a él. Por ejemplo, que pasaría si un día el sujeto mencionado descubre que sus lápices han sido desordenados, este acontecimiento que para cualquier otro individuo sería banal, para él constituiría un motivo de angustia. Por ello, para evitar dicha emoción, pone toda su atención en mantener ordenados sus lápices. El foco es externo, se dirige hacia algo que no depende de su voluntad y que puede cambiar en cualquier momento, pero algo es claro, si los lápices se desordenan el individuo cae en un estado emocional de malestar. En consecuencia, se trasforma en un esclavo de sus propias obsesiones.

No es tan difícil darse cuenta que el problema no está en los lápices sino en el interior del sujeto y que quizás si el foco cambiara de evitar el desorden de éstos a aplacar los estados emocionales subsecuentes, la solución estaría a la vuelta de la esquina. Pero lo que parece tan evidente en un caso extremo como el que se plantea, se diluye al tratar de aplicarlo a nuestra propia vida. Por tal razón deberíamos preguntarnos ¿Qué hay de esto para mí? ¿Cuáles son mis propios "lápices"? ¿Cuántas veces trato de arreglar lo de afuera, sólo para evitar sentir lo que eso me produce?, ya que sólo al tornar nuestra atención hacia lo interno, nos volvemos libres y podemos realmente fluir con lo que venga.

domingo, 2 de febrero de 2014

La novia del príncipe


En un reino lejano, el rey y sus consejeros se encontraban abocados a la misión de concertar el matrimonio del príncipe heredero y para ello, buscaban a la novia indicada. Después de entrevistar a numerosas jóvenes, escogieron a las dos que poseían las cualidades más excepcionales. Ellas conocerían  al príncipe y él elegiría a una de ellas como su esposa.


La primera se llamaba Belleza y le hacía pleno honor a su nombre, era la joven más hermosa que cualquiera hubiese visto jamás, sus facciones eran perfectas, su porte distinguido, su caminar ligero, su mirada sublime. Cualquiera que la mirara no podía quedar sino hipnotizado por ella. El príncipe no fue la excepción, realmente, en su presencia, no podía dejar de contemplar esa creación perfecta de la Naturaleza y notó que a todos los concurrentes les ocurría lo mismo. Parecía una obra de arte, definitivamente una musa para poetas, músicos y pintores, aunque la sintió distante, etérea, inalcanzable, como si no perteneciera realmente a este mundo. Tampoco hablaba demasiado, sólo se limitó a responder las preguntas del príncipe con indiferencia y a sonreír de tanto en tanto con educación. Aún así, dejó en él una impresión favorable.

Luego conoció a Inteligencia, quien era una joven encantadora, aguda, ingeniosa, perspicaz. No existía un área del conocimiento que no le interesara y no había tema del que no entendiese o del que no pudiese hablar. Conversaron largamente, no se le escapaba un detalle, era interesante y culta en extremo. Su vocabulario era impecable y su capacidad de análisis, impresionante. Incluso aconsejó al príncipe en algunas materias en forma tan sabia que lo dejó asombrado, mostrando claros signos de buen juicio. Además poseía un sentido del humor especial, ya que manejaba  la ironía con destreza. Pero su actitud denotaba a ratos ciertos indicios de arrogancia, ciertamente debido a su superioridad intelectual. Aún así, no había duda de que la joven había causado un efecto positivo en el príncipe. 

Llegó la noche y el príncipe salió a caminar a los alrededores de palacio. Realmente tenía que admitir que su padre y sus consejeros habían hecho un excelente trabajo, ya que habían elegido a dos jóvenes totalmente excepcionales, pero ¿cuál de ellas debía ser su esposa? Tenía que tomar una pronta decisión. Se dedicó a pensar en ello durante un buen rato, analizando las ventajas y desventajas de una y de otra, tratando de averiguar cual de sus opciones superaba a la otra. ¿Cuál le convenía más? No lo sabía. Estaba confundido y mientras más reflexionaba, más desorientado se sentía.

En eso, vio a una joven sencilla sacando agua del pozo mientras tarareaba una alegre canción. Se entretuvo un momento contemplándola con interés. Si bien a primera vista no había nada que la diferenciara de una muchacha corriente, para el príncipe se alzó como una visión soberbia, extraordinaria. Su corazón se aceleró, palpitando con fuerza; entonces lo sintió y lo supo: no podría desposar nunca a ninguna otra mujer más que aquella que estaba viendo en esos momentos. 

- ¿Cuál es tu nombre?- le preguntó el príncipe extasiado.
- Me llamo Amor, le respondió la joven.

Y luego de un tiempo, el príncipe se casó con ella.

(Autor: Laura Núñez. Prohibida su reproducción)

domingo, 19 de enero de 2014

El Pacto





En el cielo, dos almas muy cercanas se encontraron antes de bajar a la Tierra, ya que habían convenido encontrarse durante su experiencia humana.

- Lo que me preocupa- le dijo una a la otra- es que cuando lleguemos, habremos olvidado todo, cómo sabremos cómo volver a casa?

- Es simple, cuando nos encontremos, nuestra mente no podrá recordar, pero sí nuestro corazón. Estaremos enamorados y por un tiempo experimentaremos la dicha del cielo. Luego nos separaremos y será el vacío que sobrevenga el que nos lleve a buscar nuestro camino de regreso.

- Pero, no podré hacerlo. – le respondió el alma afligida-. Cuando te encuentre, ya no querré dejarte.

-Entonces, tendré que hacerlo por los dos. Tú, preocúpate de encontrar el camino, ya que después te tocará guiarme. Sólo haz que valga la pena.


Y las dos almas bajaron a la Tierra, confiando una de la otra que cada cual haría su parte.

(Autor: Laura Núñez, prohibida su reproducción)

martes, 17 de diciembre de 2013

Cuida tus pensamientos



"Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tu propia mente. Pero una vez conquistada, nada ni nadie podrá serte de tanta ayuda"
Buda




Los pensamientos son cosas, una vez leí esa afirmación en un libro de metafísica y todo parece indicar que la afirmación es acertada. Los pensamientos crean nuestra realidad, atrayendo hacia nosotros tanto nuestros sueños como nuestros temores. Por ello resulta de vital importancia estar atentos y no permitir que nuestra mente divague, sino aprender a manejarla para nuestro propio beneficio. Ya que, como sabemos, ella puede trabajar tanto para nosotros como contra nosotros, según las elecciones que tomemos al respecto.

Lo primero que debemos hacer es tornarnos conscientes de nuestros pensamientos, ya que éstos muchas veces surgen sin que ni siquiera nos percatemos. Luego, reconocer nuestros patrones repetitivos y, en vez de tratar de suprimirlos, lo que sabemos no dará resultado, pues en lo que te enfocas crece, llevar nuestra atención a la conciencia, lo que favorece poco a poco su fortalecimiento y el consiguiente debilitamiento progresivo del ruido mental.

Recuerdo que en su momento me impactó de sobremanera darme cuenta de la dureza de mis pensamientos hacia mí misma y mis proyectos, pues hasta ese entonces nunca había sido tan claro el autoboicot al que me sometía una y otra vez. A la luz de estas circunstancias, ya no me pareció tan raro el fracaso experimentado en mi vida. Fue el instante de ver de golpe que mi peor enemigo en realidad, se encontraba más cerca de lo que yo pensaba, en el interior de mi propia mente.

sábado, 7 de diciembre de 2013

El poder del enfoque


"Piensa en grande y tus hechos crecerán,
piensa en pequeño y quedarás atrás,
piensa que puedes y podrás;
todo está en el estado mental".
Rudyard Kipling


Ayer pasé por una librería y podría decir que el libro "Piense y hágase rico" de Napoleón Hill "me llamó", así que sin poner resistencia alguna al impulso, me sumergí en su mensaje que no sólo se traduce en una forma de lograr ganancias materiales, como señala su título, sino en definitiva trata sobre cómo crear utilizando el poder del enfoque. Básicamente, el libro relata experiencias de personas exitosas que gracias a la convicción casi obsesiva por un sueño alcanzaron logros inimaginables, recalcando además la perseverancia de dichos personajes como factor clave en sus resultados, ya que muchas veces el éxito sólo llegaba luego de varios fracasos.




Me gustó, me reafirmó lo que ya había experimentado cuando me decidí a hacer los seis meses, esa certeza interna de que querer es poder. Porque en el fondo todos sabemos que si anhelamos algo con todo el corazón, se cumple. Por eso, debo decir que este libro llegó en el momento justo, en medio de algunas dudas respecto a mis proyectos, fue una señal, un "no te rindas" divino que me devolvió al camino de la confianza, que me recordó que quizás, de lo que más queremos, sólo estemos a un paso.

domingo, 5 de agosto de 2012

El Fin de la Búsqueda

"La verdadera búsqueda de todas las personas es Dios. Pueden pensar que buscan otras cosas, pero a la larga deben admitir que es Dios a quien buscan". 
Charles J. Fillmore

El año 2005 fue muy bueno para mí en todo sentido, ya que sentía que tenía todo lo que quería en lo externo. En ese instante, me percaté de que todavía faltaba algo,  pero algo interno. No sabía bien que era ni donde podía encontrarlo, pero  sabía que sin eso nada  tendría sentido y por lo mismo, lo necesitaba. Así empezó mi búsqueda espiritual, esa misma que me llevó a los 6 meses.

La búsqueda, según Jeff Foster en su libro "Una ausencia muy presente", parte de esa sensación de carencia interna, de sentir que algo falta en este momento  y que por lo tanto, debo encontrarlo para estar completo. Y lo más increíble es que asimila la búsqueda material a la espiritual, señalando que ambas tienen ese mismo punto de partida.

Cuando nos reunimos todos con la maestra, directora del Centro, casi al final del Programa, a  practicar el ejercicio de la consciencia, fui tan profundo en mi experiencia  que me di cuenta que al estar ahí, realmente no me faltaba nada. Me puse feliz, eso era lo que estaba esperando... mi búsqueda había terminado.

sábado, 4 de agosto de 2012

Metas Claras

"Quiero compartir con ustedes el secreto que me ha llevado a alcanzar todas mis metas: mi fuerza reside únicamente en mi tenacidad". 
Louis Pasteur 
 
El jueves viajamos con mi socia a Los Andes, ya que teníamos que juntarnos con nuestro primer cliente, quien al parecer quedó conforme con la explicación que le dimos de nuestro servicio y mañana o pasado nos dará la respuesta definitiva. Siento que todo va fluyendo y estoy agradecida por eso.


Durante los 6 meses, recuerdo que en un momento me vino preocupación por no saber en qué iba a trabajar al regresar a Chile, puesto que al titularme estuve 3 meses buscando empleo sin buenos resultados. Con la diferencia que ahora hay deudas por pagar de por medio. Entonces pedí claridad y confié. Después, un día, al despertar, supe que tenía que preguntarle a mi compañera de pieza si podíamos trabajar juntas y me respondió que sí .  Luego, al volver,  nos juntamos y desarrollamos este proyecto que probablemente mañana  empezará a rendir sus frutos.

Ahora ya no me cabe dudas que interiormente encontramos la capacidad de crearlo todo, las coincidencias no existen, todo está ahí para uno, sólo hay que tener la capacidad para verlo, como en este caso, la persona que necesitaba estaba justo al frente mío. Pero lo más importante y el primer paso para una buena creación es definir metas claras. Si sé lo que quiero, sé hacia donde voy y desde ese punto puedo enfocarme y tomar acción. Así que me di un momento para ver qué es lo que realmente quiero para mi vida,  pues sé que estoy en el punto de partida de una nueva etapa que sin duda será significativa.